ROB REINER: LA FORTUNA DE 200 MILLONES Y EL GRAN PATRIMONIO DEL DIRECTOR DE CINE ASESINADO

Nació en cuna de oro, pero triunfó por méritos propios. El director Rob Reiner, asesinado en su mansión de Brentwood en Los Ángeles junto a su mujer Michele en la tarde del pasado domingo, era hijo de dos respetados actores de los años 60, Estelle y Carl Reiner, creador también de la serie The Dick Van Dyke Show (cuyo protagonista cumplió 100 años este sábado).

En sus más de cinco décadas de trayectoria, Rob Reiner todavía era recordado por dos películas románticas muy taquilleras que produjo y dirigió, La princesa prometida (1987) y Cuando Harry encontró a Sally (1989). Gracias a estos títulos, además de Misery (1990) y Algunos hombres buenos (1992), consiguió amasar una gran fortuna.

Asimismo, su patrimonio también se forjó al haber sido el cofundador de la productora Castle Rock, impulsora de la serie Seinfeld, y gracias a sus diferentes inversiones inmobiliarias. Según el portal Celebrity Net Worth, la fortuna del realizador, productor y guionista ascendía a 200 millones de dólares.

Según The Hollywood Reporter, la productora fue vendida en 1993 por 160 millones de dólares a Ted Turner (87), dueño de la cadena CNN y por aquel entonces tercer esposo de Jane Fonda (87). Sin duda, una fuente increíble de dividendos, ya que solo por la sindicación de la comedia Seinfeld ingresaba decenas de millones de dólares al año.

En cuanto al aspecto inmobiliario, Reiner compró en la década de los 90 una mansión de cinco dormitorios y seis baños frente al mar en la exclusiva comunidad privada Malibu Colony que estaría valorada en unos 20 millones de dólares y cuyo alquiler le reportaba entre 100.000 y 150.000 dólares mensuales.

La residencia (otra distinta) donde se ha producido el fatal desenlace tiene algo más de 900 metros cuadrados y según los expertos estaría valorada en 13,5 millones de dólares. Según The Indian Times, en el pasado también realizó varias operaciones de compraventa como una propiedad de 250 metros cuadrados en Beverly Hills comprada por 777.500 dólares en 1988 y que vendió poco tiempo después por 1,94 millones de dólares.

Como suele ser habitual en personajes de esta categoría, el dinero y sus propiedades se manejan a través de un fideicomiso cuyos herederos son los tres hijos del matrimonio, Jake, Romy y Nick.

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2025-12-15T10:24:36Z